viernes, 9 de marzo de 2018

Reseña: El único recuerdo de Flora Banks de Emily Barr


Título: El único recuerdo de Flora Banks.
Título original: The one memory of  Flora Banks.
Autor: Emily Barr.
Editorial: Blue Salamandra.
ISBN: 9788416555055.
Páginas: 287.
Precio argentino: $325.
Tematika | Cúspide | Goodreads
Todos recordamos nuestro primer beso. A Flora Banks es el único recuerdo que le queda.

Desde que la operaron del cerebro a los diez años, Flora Banks sufre un extraño tipo de amnesia: su mente no es capaz de recordar más allá de un par de horas. Hasta que un día, la imagen de un beso furtivo con Drake, el exnovio de su mejor amiga, surge de su memoria de forma casi milagrosa, un indicio esperanzador de que su mente podría funcionar con normalidad. Así que, cuando recibe un correo electrónico en el que Drake le propone que se encuentren en Noruega para contemplar el sol de medianoche, Flora se lanza a la aventura sin dudarlo, con la ilusión de volver a ser ella misma. Sin embargo, desde el momento en que llega a las islas Svalbard, todo resulta muy distinto a lo imaginado, y Flora tendrá que hacer honor al lema que lleva tatuado en la mano, «sé valiente», para asumir una verdad nada fácil de asimilar.



El único recuerdo de Flora Banks está narrado por la mismísima Flora, una chica de diecisiete años. A los diez años le detectaron un tumor en el cerebro y, tras extirparlo, los médicos le diagnosticaron Amnesia Anterógrada; por esa razón ella recuerda únicamente lo que vivió durante su primer década de edad.

Un día normal de Flora consta con que ella se levante sin saber por qué tiene la apariencia de una adolescente si tan solo tiene diez años, hasta que sus padres o su mejor amiga Paige se lo cuentan, o lo lee en su cuaderno, donde su mamá le dejó escrito todo lo que le sucede y lo que debe hacer. Puede retener información por un par de horas, antes de perder su memoria una vez más. Las cosas que sabe que son importantes e intuye que no debe olvidar las escribe en sus brazos, cerca de sus tatuajes "Flora" y "Sé valiente", para leerlas luego y no estar tan perdida.

Una noche la protagonista asiste la fiesta que su mejor amiga organizó para despedirse de su novio Drake, que se va a estudiar a las islas Svalbard. Luego de otro episodio de pérdida de memoria, Flora decide salir un rato de la casa de Paige e irse a la playa, Drake la sigue y después de cruzar algunas palabras, él la besa así sin más.
Esto es algo que no puede quedar registrado, si su mejor amiga se entera lo que hizo, no le hablaría nunca más. Así que Flora no lo escribe en sus muñecas como tanto quisiera, pero si lo hace en un papelito con letras muy pequeñas, llevaría ese recuerdo grabado en su mente todo el tiempo que pudiera y después solo sería feliz con el hecho de saber de que una vez ella besó a un chico. Pero lo increíble sucedió.


Esta adolescente no olvidó el beso, ni lo que habló con aquel chico, ni su olor, ni el sonido de las olas al romperse; por primera vez en muchos años Flora pudo conservar un recuerdo. Pero lo que olvidó es haber escrito la nota sobre el beso, aquella que Paige leyó, aquella que causó la ruptura de amistad.


En medio de tanta felicidad (y tristeza por haber perdido a su única y mejor amiga), Flora se entera de que su hermano Jacob, quien vive en París hace ya varios años, está muy grave de salud y sus padres viajarán a verlo durante cinco días, mientras que ella se quedará encerrada junto a Paige para que la cuide. Si ella les contaba que ya no eran más amigas, no la dejarían quedarse sola a pesar de tener ya ser grande, así que decide ocultad la verdad y disfrutar su soledad, reviviendo aquel beso una y otra vez.

Coincidente a la ida de sus padres, esta joven comienza a recibir correos del chico de su único recuerdo. En ellos Drake la invita a Noruega a ver el sol de medianoche y, sin que Paige la retenga, ella toma la decisión de ir a visitar a su amado. Sin pensarlo dos veces, organiza todo y se va, lejos de su casa, lejos de lo poco que conoce y recuerda.

Una vez en el Polo Norte, Flora tiene pocos días para encontrar a Drake sin que se enteren sus padres de que no está en casa y llamen a la policía. Ella está segura de que una vez que estén frente a frente y se declaren nuevamente su amor, ya no olvidará jamás. Solo tiene que ser valiente y seguir adelante en su búsqueda. ¿Logrará hacerlo? ¿Qué pasará luego? ¿Podrá por fin recuperar su memoria?

-Respira, pero no está viva. No es lo mismo.

Para comenzar con esta reseña, tengo que comentarles que tengo muchos sentimientos encontrados con este libro, demasiados. Primero voy a decir las cosas que no me gustaron de él y voy a finalizar dando mis razones por las cuales deberían ustedes leer este libro.

Esto es sumamente contradictorio, pero el hecho de que Flora repita una y otra vez sus pensamientos, llegó a hartarme, aunque no al punto de abandonar la lectura. Es medio infumable tener que leer más de diez veces lo mismo, pero, a ver, si nos ponemos a pensar es excelente, porque así funciona la mente de la protagonista y así es justamente como debía estar narrada la historia para que sea creíble en todos sus aspectos. Por lo que, me haya gustado o no, es un punto a favor para la escritora.

Si ya leyeron otras reseñas mías, sabrán que tengo una obsesión con los padres de los protagonistas y demás. A veces me sorprenden los tontos, ingenuos y malos que pueden ser, casi sin poder creerlo, pero consiente de que en algunas casas podría vivirse lo que en los libros.
Una adolescente de diecisiete años que sufre amnesia y es cuidada desde siempre como si fuera una muñeca, de un día para el otro (y por fuerzas mayores) es dejada a cargo de su mejor amiga porque sus papás se van de viaje. Hasta ahí, mas o menos todo bien, si bien no me parece correcto que la cuide otra adolescente y no un adulto responsable, es dentro de todo algo comprensible. El tema es que al irse, Flora se quedó sola y fingió estar acompañada de su amiga en cada llamada que realizaban los padres. Claro que ella les mintió diciéndoles que Paige había perdido su teléfono, así que la única forma de comunicarse era a través de su propio celular, pero, a ver papis, ¿nunca se les ocurrió llamar a la mamá de esta otra chica para ver cómo iban las cosas? Por mucho que confíes en tu hija, ella no está del todo bien de la cabeza y uno que otro cuidado mayor debería aplicarse.
Por otro lado, ellos estaban tan ocupados en lo que le estaba ocurriendo a su hijo mayor en París, que por días no fueron capaces de enviarle un mensaje a Flora, ¿es que no podían escribirle mientras estaban en el baño aunque sea?
Como ya dije, son cosas que opino yo y decido contárselas a ustedes a través de esta reseña, pero está perfecto si no comparten opiniones conmigo.

Otro cosa que me molestó muchísimo es el hecho de que Paige haya dejado sola a Flora. A ver, no me mal interpreten, antes mencioné que no me parecía bien que ella se haga cargo de su amiga, pero si luego del engaño de Derek no quería verla ni en figurita, que vaya personalmente a hablar con los padres de la pobre chica para decirles que no la va a cuidar, aunque no de razones.
Este acto lo puedo entender como un comportamiento propio de alguien de su edad, claro, pero aún así no me parece del todo justo sabiendo como eran las cosas en la casa de los Banks.

Ahora, después de haber sacado todos los puntos que en mi opinión no me gustaron del libro, paso a comentar todo lo que si me parece bien, lo que me gustó.

La autora supo meternos en la mente de Flora Banks desde la primer página hasta la última, que no es poca cosa. Realmente estoy fascinada con su forma de escribir y quisiera seguir leyendo otras historias creadas por ella.

Nuestra protagonista me gustó mucho y se me hizo muy divertido vivir en su cerebro con todas las locuras que imaginaba. Me encantó como página tras página ella fue madurando más y más sin darse cuenta (cuando lean la historia lo entenderán).
Los personajes secundarios de la historia están construidos más que bien. Todos y cada uno de ellos son importantes en la historia y ayudarán a Flora a culminar su idea. Aunque no todo salga como realmente se lo imaginaba (y se volvía a imaginar, una y mil veces).
Mi favorito, lejos, fue Jacob. Su amor infinito e inigualable hacia su hermana, sumado a su humor negro, me conquistaron completamente, en plan de "quiero que mi hijo sea tan buen hermano mayor como lo fue él". A pesar de haber cometido obvios errores, prometo que no los va a desepcionar.

Esta historia se lee en tiempo récord, o sea en uno o dos días y no más. La autora tiene una pluma muy ligera y que sabe dejarnos con intriga necesaria para avanzar siempre un capítulo más. A pesar del hartazgo que me ocasionó la repetición de los pensamientos de la protagonista, no pensé en dejar el libro en ningún momento, necesitaba demasiado conocer el final, que por cierto, me sorprendió muchísimo más de lo que esperaba.
Acercándonos al desenlace de la historia, ocurren un cambio tras otro en la trama. Cuando creíamos que las cosas apuntaban para un lado (distinto al que ya teníamos en la cabeza), aparece una enorme ola que hace que nos sumerjamos en una idea completamente diferente. Y esto no ocurre ni una ni dos veces, ocurre unas cinco y eso es lo que me dejó más que anonadada y dispuesta a aplaudir a Emily Barr.

Si hay alguna clase de vida después de la muerte, estaré cuidando de ti lo mejor que pueda.
El único recuerdo de Flora Banks es un thriller psicológico súper ligero. Con una narración espectacular, Emily Barr logrará que no sueltes ni por un momento el libro hasta haber descubierto la única verdad.



{3/5}
Light Blue Pointer